Paco Mir; Sádica:

Soy radicalmente sádica desde pequeñita, muñecas tuertas, mancas, carbonizadas, hamsters atemorizados, gatos con las vidas contadas, perros huyendo con la cola entre las piernas. En las películas siempre quería que ganaran los nazis.
Los novios como máximo me duraban dos quemaduras.
Pero claro, una se va haciendo mayor. Empiezan a conocerla. Las amistades escasesan, y claro... ¿Qué haces? ¿Te cambias de país? ¿Reciclarse? Reciclarse!
Fui a un psiquiatra y entre quemada y quemada me ayudó a canalizar mis sentimientos en otros campos y bueno, ya ves, ya casi mejor.
Ahora soy directora de cásting. Los hago sufrir más que nunca y además a ellos les encanta y vuelven.