El club de la comedia (4); Los refranes:
Buenas noches. Traigo un humor de perros. Vengo de un bar donde me he
encontrado con un camarero refranero, ¡Tela marinera! Diez minutos
ha tardado en traerme un café y cuando le digo: ¡Hombre,
ya era hora!. El tío me suelta: Más vale tarde que nunca.
Y entonces me fijo...: Oiga, aquí hay un pelo.... Y me suelta:
Bueno, ¡donde hay pelo hay alegría, hombre!. Joder, qué
alegría ni que leches, haga el favor de ponerme otro café
y se dé un poquito de vidilla que me tengo que ir. Y me contesta:
Bueno, bueno, vísteme despacio que tengo prisa...Oiga, ¿Me
va a contestar a todo con refranes? Ya sabe, hombre refranero, medido
y certero. ¿Certero? Pues me está usted tocando un poco
las tres de la tarde, la verdad... ;El que se pica ajos come...
¡Joder, qué brasa! Que se me han quitado las ganas de café
y de vivir y de todo... Y todavía cuando salgo, para rematar la
faena me dice: A enemigo que huye, puente de plata. Nada, que no hay quien
pueda con un refranero. Y es que cuando la gente dice un refrán,
se cree que está diciendo una verdad indiscutible. Y, me van a
perdonar, pero no es así.
Siempre se ha dicho que los refranes son anónimos, pero yo creo
que no es difícil saber quien los ha hecho, es más, estoy
convencido de que están hechos por una sola persona. Un hombre,
para más señas. Y analizándolos, hasta podría
hacerles un retrato robot del individuo: Para empezar, estaba como una
cabra. Porque algunos refranes no tienen ningún sentido. Explíqueme
éste: Cabeza gorda, ojos hermosos ¿Cómo que cabeza
gorda ojos hermosos? Eso es mentira. No hay más que ver a Pujol...
¿Y éste? Va uno y dice... Al revés te lo digo para
que me entiendas... Pero bueno ¿Tú eres gilipollas? Dímelo
al derecho y te entenderé. El inventor de los refranes o era tonto
o tenía más morro que un oso hormiguero. Se inventaba un
refrán, pero siempre tenía otro preparado por si le pillaban:
¿Qué se quería ir a hacer footing? A quién
madruga Dios le ayuda... ¿Qué se le pasaba la manía
del footing? No por mucho madrugar amanece más temprano... ¿Qué
le daba por acostarse pronto? A las diez, en la cama estés... ¿Qué
se le pasaba la manía de acostarse pronto? Quien mucho duerme,
poco vive... Y arreglado. En fin, que a mí me descoloca.
Con el amor también se contradice: Contigo pan y cebolla. Pero
luego tiene otro refrán: Tanto tienes, tanto vales, que esto me
lo creo más. Porque, tú vas con unas stock options a una
discoteca y ligas con la que te dé la gana... Ahora, ¡Vete
tú con una barra de pan y una cebolla y verás lo que te
comes...! Como no te comas la cebolla...
Además, no creo que él estuviera muy puesto en este tema,
y digo él porque estoy convencido de que es un hombre. Sobretodo
teniendo en cuenta que hay un refrán que dice El hombre y el oso,
cuanto más feo más hermoso ¿Cómo creen ustedes
que sería el tío éste? ¿Guapo o feo? ¡Pues
feo! ¡Por eso se inventó el refrán! El tío
tenía que ser un regalito. Cabeza casposa, poco piojosa ¿Pero
será desagradable?...
Eso sí, luego era delicado, no se crean que le gustaba cualquiera...
A la mujer, le pedía unas condiciones imposibles: Teta que la mano
no cubre, no es teta, que es ubre y Teta que baila en la mano, no es teta
que es grano. Vamos, que tenían que tener las tetas homologadas...
Como un casco de moto.
El tío tenía muy claro lo que le interesaba de las mujeres:
A las mujeres y al papel, hasta el culo le has de ver... Que no me parece
a mí, una forma de presentarse... Buenos días, ¿Me
enseña usted el culo?... Y no acaba ahí la cosa. ¿En
qué otra zona se fijaba?... Tira más pelo de coño
que maroma de barco... . ¡Hala! ¡Este tío era un enfermo!.
Otro dato que conocemos del inventor de los refranes, es que no debía
tener muy buen concepto de Dios, porque lo pone de vuelta y media: Dios
da legañas al que no tiene ojos, Dios da mocos al que no tiene
pañuelos. Vamos, que Dios no da ni una. Ya podría hacer
un cursillo antes de ponerse a repartir a tontas y a locas. Pero éste
es el peor: Dios da nueces a quien no tiene muelas ¡Hombre, eso
ya es mala leche!.
Y para demostrarles que los refranes no tienen ni pies ni cabeza, les
voy a decir unos que he encontrado en el refranero y que me han dejado
totalmente alucinado: Chocolate y agua fría cagalera a medio día
¡Ole! A una mujer bigotuda, desde lejos se saluda ¡Venga!
... Y mi favorito: Al que no está hecho a bragas, las costuras
le hacen llagas ¡Toma ya!.
Después de lo visto, está claro que el tío era un
impresentable y que la mayoría de los refranes los hacía
sólo porque rimaban... En agosto frío al rostro... Claro,
como rima, pues ya está... Así cualquiera hace un refrán...
Yo mismo: En enero, aquí te espero, En octubre... pon la lumbre
y En mayo... cuídate el callo ¡Mira como Julio no tiene refrán...!
¡A ver quién le busca una rima a Julio!. Les dejo que lo
piensen. Buenas noches.