Consol Torrente; La adolescencia:
La adolescencia, una etapa por la que todos hemos pasado, una edad difícil que cada vez comienza antes, dependiendo si es chico o chica, las chicas suelen ser más adelantadas y hoy en día, más... atrevidas, más osadas.
Yo me acuerdo... sí, no se rían, aún me acuerdo... un recuerdo lejano, pero me acuerdo... yo a los quince era la leche, eso me creía, pero comparándome con las chicas de ahora... como han cambiado las cosas, total tampoco hace tanto... la leche, si que son las de ahora.
Hubo un tiempo, aunque nos parezca lejano, no lo es tanto, que las chicas iban al baile acompañadas de sus mamás y tenían que esperar a que un muchacho se atreviese a sacarlas a bailar, sí, sí, no es broma, como lo oyen, entonces no existían las discotecas, normalmente el baile lo hacían en la plaza del pueblo para la fiesta mayor y alguna otra fiesta señalada, las mamás se llevaban una silla de casa y se sentaban alrededor de la pista y algunas hacían calceta para aprovechar el tiempo, sin dejar ni por un momento de controlar los movimientos de su hija.
Y lo que es la ignorancia... en aquellos tiempos no existía Internet, y la educación sobre el sexo, tanto en casa como en el colegio era nula, a los 18 años aún creían que por un simple beso de hermano podían quedar embarazadas, es más, una vecina mía, hasta hace poco creía que se podía quedar preñada solo con mirar unos gayumbos y es que de jovencita siempre había oído a su madre decir: "La Remedios del quinto, vuelve a estar preñada, esta se preña con solo ver los gayumbos de su marido", claro, eso marca.
Que diferencia con las adolescentes de hoy... hoy en día lo saben todo y más, desde antes de los 15... muchas ya han tenido relaciones, no como antes, que tenían que llegar vírgenes al matrimonio, sino eran unas pendones, en cambio hoy, tienen la libertad de poder abortar sin permiso de los padres a los 14 años... como ha cambiado... Yo que quieren ustedes que les diga, ni Juanito ni Juanorro, debemos buscar el equilibrio, un termino medio, ni represión, ni libertinaje.
Yo, como la mayoría de ustedes, bueno, los hay de más jóvenes... yo soy de la época que empezaron a funcionar las discotecas, me acuerdo... aunque hace años de eso... recuerdo a mi madre decirnos: "No vayáis a esos sitios donde bailan desnudos y a oscuras" y basta que lo tuvieras prohibido para que tuvieras más ganas de ir y no sabias como pero cada domingo acababas yendo.
Y es que la adolescencia es conflictiva, es la etapa en que te crees saberlo todo, en que empiezas a ver a tus padres tontos, los consejos de los amigos son los que cuentan, ayudar en casa da palo, estudiar es agobiador, trabajo no se encuentra, ¿para que buscarlo? Con lo cómodo que se está tumbado en el sofá, aprovechando que los padres no están, para encender un cigarrillo, mientras piensan en las musarañas o en el beso que le hizo fulanita de tal la otra noche en el parque.
Quien tenga un adolescente en casa sabe de lo que estoy hablando, todos hemos tenido 16 años, todos hemos tenido nuestros más y nuestros menos, pero que diferente se ve desde la otra perspectiva, la de los padres, tú no quieres caer en los mismos errores que cometieron tus padres contigo, en su día prometiste que a tus hijos les darías plena libertad y confianza... pero que difícil que es...acabas cayendo en los mismos errores y no paras de aconsejarles, hasta el extremo que no les dejas vivir, igual que hicieron tus padres contigo.
Pero es que dejarlos vivir a ellos, es un no vivir, cada fin de semana te organizan algo, en mi época recuerdo... sí ya se que ha llovido mucho desde entonces... pero aún me acuerdo...la semana laboral era de lunes a sábado y solo salías el domingo por la tarde y a las 10 en casa... ahora ya empiezas a negociar el horario el viernes:
-Te paso a buscar a las tres,
-No, ven a las cuatro
-A las tres o nada
-A las 4 por fa
-Bueno a las 3:30 estoy en la puerta
Eso es otra putada, el viernes que tú ya estás para el arrastre, cansado de trabajar toda la semana, que quieres aprovechar el sábado para hacer algo de deporte... jodete, va el niño o la niña y te parte, has de levantarte a las 3 de la mañana y son las 5 como mínimo cuando vuelves a estar en la cama y a las 7 vuelve a sonar el despertador, mientras tu hijo se levanta a la hora de comer.
Comen sin dirigirte la palabra, como mucho tenéis una conversación de besugos, tú preguntas y el te contesta con monosílabos:
-¿Así ayer fuisteis a la disco? (una pregunta tonta porque tu fuiste a buscarlo)
-Sí
-¿Cuántos fuisteis? (otra que tu ya sabias, los acompañaste uno por uno a su casa)
-7
-¿Qué hicisteis?
-Mmmmm
-¿Si os lo pasasteis bien?
-Sí
-Explícame como te fue
-Mmmmm
Hasta que te cansas de preguntar.
En cuanto acaba de comer se levanta y sin recoger el plato de la mesa se va al ordenador, se conecta a Internet para hablar con sus amigos a través del Mensager, o este nuevo que hay ahora que está todo "el mundo" metido... ¿Cómo se llama?... el facebook, vaya nombrecito.
A las 5 de la tarde ya vuelve a estar a punto para salir
-Bueno, me voy
-¿Dónde?
-Por ahí
-¿Con quien?
-Con los de siempre
-Vuelve temprano
-Sí... ¿me das dinero?
-¿Ya te gastaste el que te dí ayer?
Le vuelves a dar 10? más y llegadas las 12 tienes que llamarle para saber dónde y con quien está, a la 1 llega tan tranquilo, el domingo es más de lo mismo y así todas las semanas, excepto las que organizan salidas de dormir en el apartamento de tal o de cual, entonces te toca padecer día y noche interrumpidamente
Libertad, sí, pero ¿tanta?... los adolescentes de hoy en día se sobrepasan y tendremos que volver a la época en que se volvía a casa a las 10, el único día que salías, solía ser el domingo y si hace falta las mamás volverán a acompañar a sus hijas al baile y en lugar de la calceta se llevaran un portátil con wi-fi incluido, los tiempos han cambiado las mamás se han modernizado.
Quien tenga un adolescente en casa que se arme de paciencia.